Sostenible y
escalable: tatúate estas palabras en la parte del cuerpo más visible. Si no
eres amantes de las agujas créate un mantra: Sostener y escalar de comer me
darán.
Chorradas aparte
– y falto de más mínimo sentido literario – desde el mismo instante que inicies
tu proyecto has de tener la vista fija en estos dos conceptos: Sostenible y
escalable (desde ahora SyE)
Como apartes la
mirada, pero sobre todo los procesos, estás jodido. Sí, así de claro, sin
rodeos.
Déjame que lance hipótesis generales:
·
Creo una web para vender mi producto o servicio.
·
Tendré cientos de visitas que adoptarán mi
producto como si no hubiera un mañana a golpe de los clics que astutamente solicito.
·
Pues sí que hay un mañana y resulta que no entran
cientos de visitas y no hacen clics con el ratón si no que tienen la poca delicadeza
de llamar al teléfono del cliente para hacer consultas. ¿No se dan cuenta de
que ese teléfono no es más que una simple cortesía ajena a mi plan de negocio?
·
Vale, tengo la oreja plana de tanto hablar con
posibles clientes que quieren que les cuente mi producto. Contrato a alguien como
operador y yo me dedico a lo que sé: hacer predicciones tan acertadas como el
número de visitas.
·
Anda, pues resulta que el operador contratado
también vende: 2 contratos frente a 0 por la web.
·
Mmmm, reacción rápida: contrato más gente para
que venda – coste: salario fijo más comisión – y como mi producto es
bestialmente bueno lo único que tengo que conseguir es que vendan más de lo que
me cuestan. ¿Soy un genio o no soy un genio?
·
¿Y los procesos escalables? Bueno, si vendo
mucho de esta forma ¿por qué preocuparme de escalar?
Así que vamos
incrementando el número de operadores, el número de ventas y los costes de
forma proporcional. Proporcional es la palabra maldita.
Cojonudo ¿verdad?
Pues no, porque resulta que no vendemos tanto para mantener a tanta gente, los
márgenes caen y el negocio ya no es tan sostenible como era de desear.
¿Y que importa
si sigo generando negocio? He demostrado que mi idea es buena. Soy la leche, tío.
Pues importar si
que importa porque tu idea es magnífica pero está tan mal ejecutada, generando
tantos costes y creciendo tan poco que cualquier inversor se la regalaría
gustoso a su más odiado competidor.
¿Dónde ha estado
el error? Revisa los puntos de forma crítica y lo sabrás. Efectivamente: en el
preciso instante que tuviste que contratar personal para vender tu producto
este dejó de ser escalable y sostenible. Y eso, eso no mola.
Así que ese era
el momento de haber redefinido los procesos, simplificado o incluso haber sacrificado
parte de tu segmento de mercado que impedía que el negocio fuera escalable y
sostenible.
Por fin hemos
llegado a aquellas acciones que puedes redefinir para que tu negocio sea
escalable:
·
Procesos excesivamente complejos de la compra
hacen que el cliente abandone y necesite una ayuda humana. Sigue esta regla
para evitar el uso del teléfono: Una página para explicar(1 minuto); una página
para mostrar(30 segundo); una página para comprar (2 minutos);un mail para
confirmar la operación.
·
Puede haber un sub-segmento que implique complicar
los procesos. ¿Aporta tanto que necesitas renunciar a la escalabilidad? No, pues
renuncia a él; sí aporta, es hora de replantear tu segmento objetivo.
·
En caso de necesitar contratar gente para
crecer, revisa minuciosamente y hasta la extenuación lo óptimo de cada proceso.
Balancea el trabajo en función del coste-rendimiento.
·
Repasa constantemente la relación
producto-segmento. Mi padre, de 75 años, no contratará un seguro de coche por
internet; llamará. Quizá ese no sea el canal para este segmento de edad.
En este, como en
muchos casos que se plantearán durante
la ejecución de tu proyecto, usa los cinco sentidos para sobrevivir y el
sentido común para decidir.


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