martes, 17 de febrero de 2015

De pañales sucios y decisiones inteligentes


La idea más estúpida que he oído últimamente es la de pagar una importante cantidad de dinero por obtener seguidores en las redes sociales. Coste de cada seguidor obtenido: 7€. Beneficio producido por cada seguidor: 0,05€.

A simple vista podría haber parecido una lamentable decisión realizar dicha acción. Nada más lejos de la realidad: el departamento de marketing logró convencer a la dirección de que la culpa no era suya. Faltaría más.

Y esto desencadenó un apocalipsis que llevó a adoptar una solución basada en la sencillez justa y el sentido común.

Marketing alegó que la culpa era, como casi siempre, de una web que no está a la altura de las circunstancias o era directamente una mierda. En realidad no fue “mierda” la palabra utilizada, sabemos que la gente de marketing prefiere utilizar otras palabras malsonantes como “usabilidad” o “gamificación”.

Una vez puesto en marcha el ventilador de la culpabilidad en dirección a los diseñadores de la web, era fácil desviar su flujo maloliente  - cuantas vueltas por no volver a utilizar la palabra mierda – hacia el Call Center;  quedaba claro en una Excel con muchos colores, muchos gráficos y muchas fórmulas que todas las visitas a la web eran re-direccionadas a dicho departamento sin el más mínimo atisbo de error ni autocrítica. Faltaría más, también

Call Center, tras negar lo anterior, se quejó de que el CRM no cumplía la expectativas depositadas en el.

¿Qué expectativas? Preguntó inocente el responsable del CRM. Pues las que te dije tomando café un día –respondieron desde CRM -, las que cambié al siguiente, las que le repetí a la chica de recepción y las que escribí en el post-it que deje pegado en la pantalla del ordenador del departamento financiero.

¿Pero todo esto no venía por un lamentable retorno de la inversión realizada? Sí, pero todos lanzaron el pañal usado a las manos del otro y nadie fue capaz de ir más allá de cambiar el pañal y jugar todos juntos.

Y, como no podía ser de otra forma, de esa reunión salió más inversión para cazar seguidores, mas pasta para que la web fuera mucho más bonita y usable pero sin que nadie alzara la voz para decir que los seguidores no dan de comer, como tampoco tiene efectos nutritivos lo usable que sea la web.

Lo que sí llena la tripa el continuo clinc-clinc de la caja al adquirir los clientes el servicio ofertado.
 
Segmentos, embudos y soluciones
 

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