Me encanta inventarme
palabras, dar patadas al diccionario y luego decir que la culpa es del
corrector pero esta vez no será así. Yo
defino las hipótesis como deseos fundados en débiles datos.
El enunciado de
hipótesis es todo un arte que debería ser ciencia: debemos buscar datos,
extraer conclusiones provisionales de ellos, lanzar las hipótesis y activar los
mecanismos adecuados para probarlas.
Si fuera ciencia
ya habríamos acabado y al probar las hipótesis podríamos optar a algún premio
nobel que nos proporcionaría dinero y prestigio suficiente para dedicarnos a
dar conferencias y no vernos enredados en estos carajales del emprendimiento.
Pero
ya he dicho que es arte y, como tal, debemos caminar paso a paso para la
formulación de las mismas, probarlas y –agárrense a cosas de agarrar – volver a
formular nuevas hipótesis con los datos obtenidos y mandar a la papelera de
reciclaje aquellas que se han mostrado erróneas o no han cumplido un nivel
mínimo de satisfacción. Sí, es un puto bucle.
Prepárese a
tener la papelera llena de hipótesis arrugadas y tiradas como si de papeles
viejos se tratara. Pero prepárese a tener que meter la mano de vez en cuando
para rescatar alguna.
Ale, manos a la
obra: cojan una servilleta, pidan el bolígrafo al camarero y apunten con buena
letra si es que todavía queda gente que tenga una caligrafía aceptable (yo
reconozco que tengo mala letra hasta cuando escribo con Word).
Hipótesis:
Parejas de novios quieren irse de luna de miel a lugares tan maravillosos que
sus amigos estarán deseando ver todas las tarjetas de memoria utilizadas para
las fotos.
La
característica principal de Lean Startup es evitar el desperdicio tanto de
tiempo como de dinero y recursos, por lo que las hordas de amigos que quieran
ver las fotos de boda nos importa bien poco; que es la forma educada de decir
que nos la trae al pairo.
Apunten en lo más recóndito de su cerebro,
junto a sus fantasías inconfesables y sus deseos más oscuros, la palabra “despilfarro”,
pero no una sino mil veces.
Hipótesis: Las
parejas de novios a punto de casarse quieren tener un viaje especial y no
tienen tiempo para organizarlo.
En principio
parece una hipótesis bien redactada y delimitada pero, a poco que nos
apliquemos, podemos afinarla un poco mas y, lo más importante de todo, sin
salir del bar.
Tienen el
teléfono cerca ¿verdad? ¿es un Smartphone? Pues hala, aprovechen la tarifa
plana de voz y datos.
Voz: Llamen a
esas parejas amigas que iban a casarse y pregúnteles si estarían interesados en
un producto como el que están pergeñando. Ah, importante, no les digan que es
un negocio que USTED quiere llevar a cabo porque los amigos son amigos por dos
cosas: o bien para apoyarle en todo lo que ustedes emprendan o bien para darle
la razón y dejen de joderles la mañana. En cualquiera de estos dos casos su
opinión estará sesgada y no es válida.
También les digo que cuatro opiniones no
son una muestra significativa para nada, pero alguna conclusión podremos sacar
de ello. Por ejemplo: Si un componente de la pareja trabaja, ya se encarga
el de estos asuntos. Otra conclusión: “Las agencias de viajes también me lo dan
hecho y más barato. Vale, no tan exclusivo, pero más barato”.
Et Voilà (pincelada cosmopolita) ya
podemos segmentar algo mas nuestro público objetivo (pincelada snob): Mayores
de 30 años, sin tiempo pero con posibles y a los que ir a Canarias no les
parece glamuroso. De forma más resumida: Pijos hipsters. (¿Queda algún lector
todavía?)
Ya le he dicho
que cuatro amigos no es una muestra suficiente pero para eso están los foros de
novios que - apostaría mi alma en caso de no haberla perdido ya en apuestas chorras
como esta - existen en las web de www.pronovias.es, www.bodas.es o www.foroenfemenino.es.
Dese de alta en
estos foros (aquí entra en juego la tarifa de datos) pero no lo haga con el apodo
de “novioenamorado” o “tequierogordi” porque con el primero ya habrá alguno y
con el segundo perderá toda su credibilidad, y lance la siguiente pregunta: “¿Existen
empresas que organicen viajes personalizados?”
Con las
respuestas podremos saber si ese mismo problema lo tienen otras parejas y si
existe competencia para la nuestra. Ya les adelanto que seguro que sí y,
además, algún forero le habrán dado el nombre de algunos competidores.
Ahora ya sabemos
que hay gente que tiene un problema y empresas que lo solucionan pero no
sabemos si lo hacen de forma óptima y satisfactoria. Vayamos a sus web e
investiguemos o, si lo prefieren y les resulta más emocionante: hagamos
espionaje industrial. Seamos unos James Bond de las startups.
Nos vemos en la
próxima entrega: Landing Page o, en la lengua de Cervantes, “página de destino”
que es como no decir nada. Así que a esperar.


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